Es la primera pregunta de casi todas las visitas: «¿me tengo que tirar todo?». Y la respuesta honesta es que depende de tres cosas: en qué estado están las instalaciones, qué quieres cambiar de la distribución y cuánto tiempo puedas permitirte vivir fuera.
Llevamos dieciséis años reformando pisos de Madrid y hemos visto los dos extremos: gente que se gastó 70.000 € en una integral para luego descubrir que con 28.000 € llegaba, y gente que hizo una reforma «por capas» acabando pagando más al deshacer tres veces el mismo trabajo. Aquí va nuestro criterio.
Cuándo compensa la reforma parcial
Una reforma parcial significa tocar lo justo: cocina, baño, pintura y quizá suelos, dejando intactas estructura, tabiquería e instalaciones generales. Funciona bien cuando:
- El piso tiene menos de 20 años y las instalaciones están en buen estado.
- La distribución te encaja y no quieres mover paredes ni bajantes.
- El presupuesto es ajustado y prefieres invertir en mobiliario.
- Necesitas ocupar la vivienda pronto: es una obra de 3 a 5 semanas.
Si lo único que te molesta es cómo está la cocina, no pagues por derribar el salón.
Cuándo tiene sentido la integral
La integral no es «gastar más»: es cambiar de una vez lo que dentro de cinco años volverías a tocar igualmente. Compensa cuando:
- Las instalaciones son viejas. Si el piso tiene cable de aluminium, tubos de plomo o un cuadro con dos automáticos, la instalación hay que renovarla, y eso ya implica abrir paredes.
- Vas a redistribuir. Mover una cocina o un baño obliga a nueva tubería, nuevo desagüe y, a menudo, a revisar el forjado.
- El piso lleva 30 años sin tocar. Suelos, ventanas, techos: acabarás tocándolo casi todo, y hacerlo con la casa habitada sale más caro.
- Vas a vender o alquilar. Un piso integral con instalaciones certificadas se posiciona muy por encima de la suma de sus reformas parciales.
La diferencia real en números
Orientativamente, en Madrid y para un piso de 85–90 m², estos son los rangos que manejamos esta temporada:
| Tipo de obra | Rango de precio | Plazo |
|---|---|---|
| Cocina + baño + pintura | 16.000 – 24.000 € | 4 – 5 semanas |
| Parcial con suelos nuevos | 24.000 – 38.000 € | 6 – 8 semanas |
| Integral sin cambiar distribución | 52.000 – 72.000 € | 10 – 12 semanas |
| Integral con redistribución | 64.000 – 95.000 € | 12 – 16 semanas |
El salto de la parcial a la integral se explica sobre todo por tres partidas: demolición y contenedor, instalaciones completas y dirección técnica con proyecto. El resto (pintura, suelos, carpintería) cuesta prácticamente lo mismo en los dos escenarios.
Un truco para decidir
Antes de elegir, hazte dos preguntas. La primera: «si abro una pared y encuentro la instalación original, ¿tendré que rehacerla igualmente?». Si la respuesta es sí, la parcial va a acabar siendo integral a medias, que es la peor opción.
La segunda: «¿en los próximos siete años voy a querer mover algo estructural?». Si la respuesta es también que sí, mejor pagar una vez la obra completa que vivir dos mudanzas.
Y si sigues dudando, la forma más rápida es enseñarnos el piso. La visita dura una hora, no cuesta nada y sales con un rango de precio realista para las dos opciones, para que compares con datos.
Escrito por Antonio Ruiz, director de obra de Reforma Integral Madrid. Si quieres que revisemos tu piso, pide visita gratuita.